Septiembre es nuestro agosto, por decirlo de alguna manera.
Septiembre es nuestro agosto, por decirlo de alguna manera.
En la Avenida Juan de Herrera, en Arroyomolinos, monté hace poco una casa entera para una pareja que llegaba de fuera justo antes de que empezara el colegio de los niños. Todo el mobiliario venía desmontado de fábrica, en cajas planas, de esas que parecen sencillas hasta que te falta un tornillo Allen del tamaño exacto que necesitas.
Llevo un maletín solo para eso, con juegos de llaves de casi todas las marcas que se venden ahora mismo en España, porque cada mueble trae las suyas y nunca son las mismas. El montaje de muebles se lleva buena parte del día cuando todo llega desmontado de fábrica, y ese día montamos dos armarios, tres camas y una cocina de salón entera en una tarde. La cama nido fue la que más tiempo se llevó, con diferencia.
Con la vuelta al cole pasa lo mismo cada año: familias que se mudan justo antes de que empiecen las clases y quieren la casa lista el primer día. Si es tu caso, mejor reservar con margen.
Cuando montamos algo, lo dejamos nivelado y atornillado como si fuera para quedarse toda la vida. Porque normalmente es justo eso. Y en esas semanas de septiembre el servicio de mudanzas y almacenamiento en Navalcarnero se nos llena rápido.